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jueves, 12 de marzo de 2015

Reacciones contra las declaraciones en el Senado del Ministerio de Justicia

Madrid, 09 marzo. 15. AmecoPress. Diversas asociaciones contra la violencia de género y justicia en pro de infancia y menores han manifestado su rechazo a las declaraciones que el Ministro de Justicia, Rafael Catalá, expuso en el Senado con respecto a la custodia compartida. Afirmaba que esta "no tiene por qué ser la regla general, pero tampoco una excepción", que además supone un equilibrio en la formación de los y las menores y que "en ningún caso" se le concederá a los condenados por violencia de género.
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Sin embargo, la realidad se muestra bien distinta y así lo han manifestado en un comunicado conjunto que han lanzado estas seis asociaciones. En él manifiestan que "debe ser que el señor ministro vive en otro país. Tendría que infórmanos en cuál", y a su vez enumeran varios casos en los que la regla del Ministro no se cumple y la custodia compartida se ha impuesto por decisión judicial. Hay casos en lo que se ha concedido a padres con sentencias por violencia de género; también a quienes han incumplido los pagos de las pensiones de alimentación; e incluso a padres que llevan desaparecidos años y que de forma repentina han manifestado su intención de ejercer como tal, pero que sin embargo en contadas ocasiones acaba cumpliéndose.
Esta situación no es indiferente en la vida de las hijas y los hijos. En muchas ocasiones se les utiliza como herramienta de presión y chantaje en casos en los que la separación no se ha sido acordada por ambas partes y existen indicios de violencia implícita. Algunos de los síntomas que muestran los y las menores son: bajo rendimiento escolar, problemas de concentración, síntomas depresivos, problemas de autoestima y principios de violencia entre otros que se agravan en función de la edad.
Las asociaciones manifiestan que la custodia compartida sería una buena medida en aquellos casos en los que ha sido acordada por las dos partes de la pareja, pero en ningún caso debe ser una imposición judicial porque abre las puertas de par en par a este tipo de casos. Declaran que "sacar una ley sin haber contrastado fehacientemente sus consecuencias sobre los niños y niñas y sin un seguimiento por parte de todas las instituciones, es una atrocidad. Una atrocidad que ya se está produciendo hoy en día (tristemente) y que se pretende legalizar".
Foto: Archivo AmecoPress



miércoles, 11 de marzo de 2015

"Están desprotegiendo a las víctimas de la violencia de género"

Publicado el 11 de mar. de 2015
Angeles Alvarez. Sesión de control del 11/3/2015. Pregunta al ministro de Justicia: ¿Cree el Ministro que es de justicia que las víctimas de violencia de género se vean doblemente victimizadas como consecuencia de las querellas de sus agresores?
https://www.youtube.com/watch?v=Lqc74uZUsbc

lunes, 9 de febrero de 2015

España no convence con sus explicaciones a la ONU por la muerte de una niña

La Organización de Naciones Unidas condenó a España por la muerte de una niña a manos de su padre, denunciado por violencia machista, durante el régimen de visitas

La ONU solicitó que el Gobierno pidiera perdón e indemnizara a Ángela González por la pérdida de su hija de siete años, y que explicara las decisiones adoptadas para evitar más casos

El documento remitido por España menciona siete medidas, muchas de las cuales no han sido aún aprobadas, y que resultan incompletas o ineficaces, según varios colectivos de mujeres

Hugo Domínguez  04/02/2015 - 20:57h
        
La madre de la niña asesinada por el padre afirma "¿cuánto cuesta la muerte de un hija?"
La madre de la niña asesinada por el padre afirma "¿cuánto cuesta la muerte de un hija?"

          

Ángela González perdió hace 12 años a su única hija. Su exmarido, del que se estaba separando, le descerrajó tres tiros a la niña, de siete años, durante una de las visitas acordadas por un juez que desatendió las reiteradas advertencias de la madre. Luego se suicidó. Todos los escalafones de la justicia española archivaron las denuncias al entender que el Estado no tiene responsabilidad alguna en lo sucedido. Ángela acabó perdiendo la fe en las administraciones españolas y llevó sus reivindicaciones ante la ONU, que en agosto de 2014 condenó a España "por no actuar de manera diligente".
En la resolución se dispuso un plazo máximo de seis meses para que el Gobierno cumpliera con todos los requerimientos: indemnizar a Ángela, poner en marcha una investigación para determinar los fallos e introducir los cambios legislativos para que los antecedentes de violencia de género se tengan en cuenta a la hora de valorar la custodia. Ese tiempo ha expirado hace unos días con una respuesta del Gobierno: un documento de 20 páginas donde se detallan las medidas adoptadas para poner coto a casos como el de Ángela González. Sin embargo, las organizaciones de mujeres que han tenido acceso al documento –que el Ministerio de Justicia no ha hecho público– interpretan estas soluciones como "muy insuficientes".
Entre las aclaraciones del Gobierno español remitidas al Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) se destacan siete medidas, de las cuales la mayoría están pendientes de ser aprobadas:
 
Anteproyecto de Ley sobre el ejercicio de la corresponsabilidad parental: Se trata de una regulación que establece la retirada de la guarda y custodia de menores a un agresor condenado por violencia de género, aunque Justicia no ha explicado a eldiario.es cuáles son los argumentos con los que España ha presentado ante la ONU la importancia de esta norma para evitar casos como el de González.
El borrador, aprobado en Consejo de Ministros, establece no obstante que el juez seguirá teniendo la última palabra: de forma excepcional podrá conceder la custodia compartida o el derecho de visita a los maltratadores, aunque hayan sido condenados, si lo considera conveniente para el menor, como adelantó la Cadena SER.
Una salvedad que ha generado un gran malestar entre las asociaciones de mujeres por ser "un auténtico disparate". Es más, iría en contra de las indicaciones prescritas por la ONU en su condena. "Es increíble que incluyan este anteproyecto como el principal avance. Es incongruente", asegura Gema Fernández, abogada de Women's Link worldwide. Las cifras avalan su posición: la Comisión para la Investigación de los Malos Tratos a Mujeres ha hecho público un estudio en el que se revela cómo los jueces suspenden el régimen de visitas a padres maltratadores en menos del 3% de los casos.
Pese a todo, la medida no es definitiva, puesto que el anteproyecto está todavía en fase de consulta. Es más, todo indica que no tendrá mucho recorrido si tenemos en cuenta las declaraciones del ministro Rafael Catalá en las que reconoce que su aprobación "no sería razonable".
 
Proyecto de Ley del Estatuto de la Víctima del Delito: Aprobado el año pasado, según el Gobierno "reforzará los derechos y garantías procesales de las víctimas" gracias a un catálogo general en el que se les informará acerca de sus derechos procesales. En el caso de las afectadas por violencia de género, éstas serán informadas de la puesta en libertad de su agresor sin que lo soliciten, del mismo modo que podrán recurrir los sobreseimientos en un plazo superior al actual. Otra novedad de calado es que los menores tendrán derecho a las mismas medidas de asistencia que las víctimas de los delitos de género.
El optimismo que imprime el Ejecutivo a esta nueva norma se aparta de la interpretación de juristas, como María Daza, Doctora en Derecho. "Todos estamos de acuerdo que haya un estatuto, pero no como éste. Tiene muchas carencias, como en el caso de la violencia de género. Y es que se da pábulo al bulo de las denuncias falsas por parte de las mujeres. Por tanto no supone ningún paso para el objetivo de evitar más casos como el de Ángela González", sentencia.
 
Anteproyecto de Ley Orgánica complementaria al anteproyecto de Ley de Protección a la Infancia: Esta normativa viene a sustituir la vigente Ley de Protección Jurídica del Menor, aprobada hace ya 18 años. El Ministerio de Sanidad ha defendido su elaboración al entender que el articulado actual se ha quedado anticuado ante "los importantes cambios sociales" vividos entre los menores, situación que demanda "una mejora de sus instrumentos jurídicos" de cara a una eficiente protección. En la fase de consulta pública, los distintos organismos han valorado el avance que supone el nuevo texto, al incorporar por primera vez en la legislación española el interés superior del menor, pero han mostrado algunas discrepancias de carácter técnico.
La oposición en el Congreso, en cambio, no se muestra tan conforme con la nueva ley. Entre sus objeciones, PSOE e IU han emplazado al Gobierno a que ponga al día la legislación del menor "lo antes posible". Además, varios expertos han coincidido en su diagnóstico: todavía queda mucho por hacer para proteger con garantías a los menores. "Existe un déficit de atención en cuanto a los menores en este país, muchas veces desamparados cuando hay un proceso judicial por violencia de género", afinan las organizaciones que trabajan sobre el terreno.
 
Proyecto de Ley de Asistencia Jurídica Gratuita: Una de las principales novedades reside en que tendrán acceso a justicia gratuita independientemente de sus ingresos todas las víctimas de género. Las prestaciones que comprende son asesoramiento, orientación, información sobre la mediación, exención del pago de tasas y un abogado o procurador sin coste alguno. Una medida, todavía pendiente de recibir el visto bueno por parte del Congreso, que ha sido aplaudida por los colectivos de mujeres. Sin embargo, desde la Abogacía Española no ven con buenos ojos el proyecto ya que, entre otras cosas, "burocratiza en exceso el servicio y no respeta la labor de los abogados".
 
Revisión del protocolo relativo al sistema de valoración policial de riesgo: Como ocurre con la mayoría de las medidas identificadas por el Gobierno como plausibles para prevenir que vuelvan a repetirse casos como el de Ángela, la revisión del protocolo mencionado todavía está a la espera de ser aprobada definitivamente (en algunos casos podría posponerse hasta la próxima legislatura). Al respecto, el Gobierno ha manifestado su intención de cambiar la valoración de riesgo de las víctimas de violencia de género, aprobada en 2008. Un sistema por el que cada mujer que denuncia una situación de maltrato es objeto de una evaluación del nivel de protección que necesita. Pero el funcionamiento actual no está siendo todo lo efectivo que debería.
 
El PSOE ha solicitado a la Defensora del Pueblo que se investiguen los fallos en la valoración de riesgo y la protección de las víctimas en casos de violencia de género. "Ha habido un aumento sustancial del número de casos de asesinato donde las mujeres habían solicitado previamente protección, que algo está fallando", explica la diputada socialista Ángeles Álvarez. Incluso guardias civiles han dennunciado presiones para rebajar el riesgo en las mujeres a las que hacen seguimiento en zonas rurales cpor la falta de recursos humanos y materiales.
 
Propuesta para la mejora de la coordinación institucional y la puesta en marcha de un plan personalizado de atención a las víctimas de violencia de género aprobada por la Conferencia Sectorial de Igualdad: El pasado 22 de julio el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas aprobaron una partida de más de cinco millones de euros destinados a abordar proyectos de asistencia integral a las mujeres víctimas y a sus hijos. La mayoría de regiones han dado su visto bueno a la remesa, aunque algunas, como la de Andalucía, consideran que es insuficiente. Además, recuerdan que desde el año 2011 el Gobierno ha ido disminuyendo los presupuestos para luchar contra la violencia machista. "El Gobierno ha recortado un 27,5% las políticas de igualdad y prevención de la violencia de género", aseguran desde Andalucía.
 
Otro paso es la entrada en vigor de un protocolo que facilite la derivación a casas de acogida –puede ser fuera de su localidad– a aquellas mujeres que han sufrido maltrato, así como a los menores a su cargo. "Se hará lo más rápido posible y sin coste para ellos", aseguran desde el Ministerio de Sanidad. Asturias, entre otras comunidades, se ha quejado de que el dinero habilitado para este capítulo no es proporcionado.
 
Evaluación de la aplicación de la Ley Órganica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género promovido por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género una vez transcurridos diez años desde la aprobación de la Ley: Era una reivindicación en boca de las asociaciones de mujeres y se hizo realidad en 2004, cuando el Gobierno de Zapatero aprobó la ley. Un texto que, entre otras cosas, contemplaba medidas de asistenciales y de prevención.
 
A la espera de que se publique una evaluación tras sus diez años de vigencia (el Gobierno lo ha anunciado de manera informal pero todavía no ha presentado ninguna revisión oficial) varias organizaciones han mostrado su punto de vista. Es el caso de Marisa Sotelo, de la Fundación Mujeres. Pone el acento en que esta ley no ha conseguido barrer el patriarcado imperante en el sistema judicial, uno de los aspectos que, por cierto, denunciaba la ONU en su condena a España. "Existe un prejuicio contra la mujer en los juzgados, y así lo demuestran los numerosos casos que hay sobre la mesa", clama Sotelo.
 
Hasta aquí las conclusiones difundidas por el Gobierno para complacer la histórica condena de la ONU –primera vez que un tribunal internacional condena a España por su negligencia en materia de violencia de género–. Sin embargo, las organizaciones de mujeres entienden que el Estado ha pasado por alto varias recomendaciones trasladadas por el organismo transnacional.
Remarcan que en el informe no se incluye la posibilidad de conceder una indemnización a Ángela González, ni tampoco se entona el perdón como exigía Naciones Unidas. Ni una sola mención a los fallos que allanaron el camino para que el exmarido acabara con la vida de su hija. "En el informe, implícitamente, el Estado se sigue cuestionando que ellos hayan tenido alguna responsabilidad, directa o indirecta, en lo sucedido", denuncia una fuente conocedora del texto.
Y hay otra "huida hacia adelante", en su opinión. Se despacha la sugerencia de apostar por la formación de jueces y personal administrativo en materia de violencia doméstica alegando que eso ya está incorporado desde hace tiempo. "Eso es mentira. Es una actividad lectiva que no es obligatoria, y en la que la materia que se imparte no avanza nada en la eliminación de los estereotipos persistentes en la judicatura con respecto a la violencia de género", replican varios juristas.
En cualquier caso, la realidad muestra que el problema por el que la ONU ha sancionado a España está lejos de solucionarse. El pasado verano un juez de Aranjuez (Madrid) otorgó el régimen de visitas a un padre que se encontraba en prisión preventiva por haber asesinado a su mujer, madre de su hija de cuatro años. El hombre, un guardia civil, podía salir cada mes de la cárcel para verla a pesar de que se le había retirado la patria potestad por la gravedad del caso. Finalmente y tras la polémica que generó el caso en los medios de comunicación, la Audiencia de Madrid le revocó ese privilegio.

miércoles, 28 de enero de 2015

UN PADRE DE GOLPE Y PORRAZO

VIOLENCIA DE GÉNERO El parte de lesiones confirma un labio partido y un brazo escayolado

Un padre de golpe y porrazo

  • Un juez otorga la custodia de las hijas a un progenitor al que el fiscal pide cinco años y 10 meses de cárcel por malos tratos

Inmaculada, víctima de violencia de género y a la que le han quitado...
Inmaculada, víctima de violencia de género y a la que le han quitado la custodia de sus hijas. P. RUBIO
Actualizado: 26/01/2015 20:34 horas
Inmaculada, una madre de la localidad alicantina de Alcoy, ha perdido la custodia de sus dos hijas, de nueve y cinco años. El juez ha decidido otorgársela a su ex marido, para el que la Fiscalía pide una pena de cárcel de cinco años y 10 meses por violencia de género.
"Estuve 12 años casada con ese hombre; aguantando agresiones físicas y psicológicas sin denunciarlo. Pero un día dije basta y decidí separarme", cuenta ahora ella.
"El 10 de octubre, cuando ya no estábamos juntos, se presentó en mi casa con un amigo. Éste me partió la boca de un tortazo y lo único que dijo mi ex marido fue: 'Déjala, que le pone que le peguen'. A partir de ahí empezó una agresión entre los dos que terminó con mi labio partido por varias partes, el brazo escayolado y múltiples moratones por todo el cuerpo. Intenté esconderme en el coche pero me vi atrapada y se convirtió en un infierno", recuerda Inmaculada.
En el hospital, cuenta, le hicieron un parte de lesiones que confirma estas agresiones y por el que la Fiscalía, además de por maltratos anteriores, pide casi seis años de cárcel para el ex marido. Él también presentó uno: había recibido un arañazo de su mujer cuando ésta intentaba protegerse. Por ello, piden para Inmaculada cuatro meses de prisión.
"Es la nueva técnica que tienen los maltratadores para intentar ponerse en igualdad de condiciones con las víctimas. Denuncian lesiones mínimas o inexistentes para intentar ensuciar el proceso", lamenta ella.
Después de esta agresión, Inmaculada, que tenía entonces la custodia de las niñas, decidió mudarse a Castellón. "En Alcoy no tengo familia ni tengo nada. Creí que era el momento para empezar de cero en otro sitio. Además, sólo está a 140 kilómetros y su padre podría venir a por ellas cuando le tocase".
En ese momento, el juez -que es el mismo que le tomó declaración por los malos tratos- decidió entregarle la custodia de las niñas al padre. Lo hizo en contra de las peticiones de la hija mayor, que llegó a declarar que había visto a su padre pegar muchas veces a su madre. "Una vez la empujó contra las escaleras y le sacó el brazo de su sitio, después hizo un cloc súper fuerte y se lo volvió a colocar", contó la pequeña, tal y como se recoge en su testimonio. Además, la menor declaró que no se sentía bien cuando estaba con su padre y que por favor la dejasen vivir con su mami.
En la resolución que otorga la custodia al padre, el juez obvia las declaraciones de la niña aduciendo que ésta padece SAP (Síndrome de Alienación Parental). Es decir, el magistrado sostiene que la madre ha influenciado a su hija para que esté en contra de su padre. En su resolución, se apoya en un síndrome que no está reconocido por ninguna organización científica, pero no valora las declaraciones de una testigo que asegura haber visto cómo se producían las agresiones.
"La perito judicial dice que le he creado una dependencia de protección muy fuerte a mi hija. Pero ¿cómo no va a ser así? Cuando están con él, las deja en un club de ajedrez, se sube mujeres a casa en presencia de ellas y ni siquiera se preocupa por hacerles más que pasta para cenar", cuenta Inmaculada sobre las declaraciones su hija en el juicio.
El juez no tiene en cuenta tampoco la situación de maltrato porque, arguye, "la violencia se ha producido contra la mujer, no contra las niñas, y se trata de un caso diferente". En cambio, la legislación establece que, en el momento en que se produce una situación de maltrato, los hijos se convierten también en víctimas automáticamente.
"Cuando hay hijos de por medio, el maltrato no termina jamás. Se convierten en armas. Estoy segura de que él no va a hacerle daño a nuestras hijas, pero ¿cómo puede un juez hacer esto?¿Con quién estaban los niños de Bretón? No se les protege", lamenta la madre.
El juez puede ejecutar en cualquier momento la sentencia y obligar a Inmaculada a entregar a sus hijas a su ex marido.

martes, 27 de enero de 2015

Inmaculada, una madre de la localidad alicantina de Alcoy, ha perdido la custodia de sus dos hijas, de nueve y cinco años. El juez ha decidido otorgársela a su ex marido, para el que la Fiscalía pide una pena de cárcel de cinco años y 10 meses por violencia de género.
"Estuve 12 años casada con ese hombre; aguantando agresiones físicas y psicológicas sin denunciarlo. Pero un día dije basta y decidí separarme", cuenta ahora ella.
"El 10 de octubre, cuando ya no estábamos juntos, se presentó en mi casa con un amigo. Éste me partió la boca de un tortazo y lo único que dijo mi ex marido fue: 'Déjala, que le pone que le peguen'. A partir de ahí empezó una agresión entre los dos que terminó con mi labio partido por varias partes, el brazo escayolado y múltiples moratones por todo el cuerpo. Intenté esconderme en el coche pero me vi atrapada y se convirtió en un infierno", recuerda Inmaculada.
En el hospital, cuenta, le hicieron un parte de lesiones que confirma estas agresiones y por el que la Fiscalía, además de por maltratos anteriores, pide casi seis años de cárcel para el ex marido. Él también presentó uno: había recibido un arañazo de su mujer cuando ésta intentaba protegerse. Por ello, piden para Inmaculada cuatro meses de prisión.
"Es la nueva técnica que tienen los maltratadores para intentar ponerse en igualdad de condiciones con las víctimas. Denuncian lesiones mínimas o inexistentes para intentar ensuciar el proceso", lamenta ella.
Después de esta agresión, Inmaculada, que tenía entonces la custodia de las niñas, decidió mudarse a Castellón. "En Alcoy no tengo familia ni tengo nada. Creí que era el momento para empezar de cero en otro sitio. Además, sólo está a 140 kilómetros y su padre podría venir a por ellas cuando le tocase".
En ese momento, el juez -que es el mismo que le tomó declaración por los malos tratos- decidió entregarle la custodia de las niñas al padre. Lo hizo en contra de las peticiones de la hija mayor, que llegó a declarar que había visto a su padre pegar muchas veces a su madre. "Una vez la empujó contra las escaleras y le sacó el brazo de su sitio, después hizo un cloc súper fuerte y se lo volvió a colocar", contó la pequeña, tal y como se recoge en su testimonio. Además, la menor declaró que no se sentía bien cuando estaba con su padre y que por favor la dejasen vivir con su mami.
En la resolución que otorga la custodia al padre, el juez obvia las declaraciones de la niña aduciendo que ésta padece SAP (Síndrome de Alienación Parental). Es decir, el magistrado sostiene que la madre ha influenciado a su hija para que esté en contra de su padre. En su resolución, se apoya en un síndrome que no está reconocido por ninguna organización científica, pero no valora las declaraciones de una testigo que asegura haber visto cómo se producían las agresiones.
"La perito judicial dice que le he creado una dependencia de protección muy fuerte a mi hija. Pero ¿cómo no va a ser así? Cuando están con él, las deja en un club de ajedrez, se sube mujeres a casa en presencia de ellas y ni siquiera se preocupa por hacerles más que pasta para cenar", cuenta Inmaculada sobre las declaraciones su hija en el juicio.
El juez no tiene en cuenta tampoco la situación de maltrato porque, arguye, "la violencia se ha producido contra la mujer, no contra las niñas, y se trata de un caso diferente". En cambio, la legislaciónestablece que, en el momento en que se produce una situación de maltrato, los hijos se convierten también en víctimasautomáticamente.
"Cuando hay hijos de por medio, el maltrato no termina jamás. Se convierten en armas. Estoy segura de que él no va a hacerle daño a nuestras hijas, pero ¿cómo puede un juez hacer esto?¿Con quién estaban los niños de Bretón? No se les protege", lamenta la madre.
El juez puede ejecutar en cualquier momento la sentencia y obligar a Inmaculada a entregar a sus hijas a su ex marido.

martes, 2 de diciembre de 2014

El maltrato de las visitas

El maltrato de las visitas

  • 31 niños han sido asesinados desde 2008

  • 20 de ellos fallecieron durante el régimen de visitas


Actualizado: 29/11/2014 02:58 horas

El 97% de los hombres con orden de alejamiento por violencia machista obtiene en los juzgados un régimen de visitas a sus hijos, ya que los magistrados sólo deniegan el 3% de los casos en que hay menores de por medio. Es el universo del maltrato a los hijos para seguir maltratando a la mujer: 31 niños y niñas asesinados desde 2008, 20 de los cuales perdieron la vida durante la visita.
Y la tendencia de esas suspensiones del régimen de visitas es a la baja, al menos en los tres últimos años. De nada parecen valer las advertencias de los expertos, que llevan años afirmando que un maltratador de mujer no es un buen padre; ni la letra de las leyes que hablan del "interés superior del menor", ni el anuncio del Gobierno para incluir en la ley integral como víctimas de violencia de género a los hijos de los agresores, ni los números de la sangre, aumentados el jueves en Asturias.
Los datos del Consejo General del Poder Judicial muestran la escasa denegación de visitas a los maltratadores y su involución en el tiempo. En 2011, de 791 órdenes de protección en las que se había pedido suspensión de ese régimen, sólo se concedieron 49 (3,4%). En 2012, de 653, 57 (3,1%). En 2013, de 590, 23 (3,0%). Sólo en el segundo trimestre de este año (un periodo no comparable al año completo) se ha producido un levísimo repunte de denegaciones: de 151 órdenes de protección, 11 suspensiones de visitas.O sea, un 3,2%, dos décimas más que en 2013. Pero habrá que saber qué pasa en todo 2014.
"Es muy preocupante. Y va a más. Tiene que ver con la falta de credibilidad que se da a las mujeres. Falta formación en todos los estamentos. Es una lucha diaria", sostiene Ángela Alemany, abogada y autora de decenas de estudios sobre violencia de género y ámbito judicial.
Fuentes del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) eran ayer especialmente didácticas: "Hay que analizar la violencia de género desde la perspectiva de la víctima y del círculo de la violencia, no desde la normalidad. Ésta no es una violencia como las demás. Hay que quitarse prejuicios de género, eso de que las mujeres mienten -el año pasado las denuncias falsas supusieron el 0,022% de los casos-, que quieren obtener algo a cambio cuando denuncian... O que provocan en sus hijos el Síndrome de Alienación Parental, algo no reconocido por ninguna autoridad científica mundial -informes del CGPJ lo califican de construcción-, pero que está siendo utilizado precisamente para confundir a los jueces. Casos como el de Asturias, el de Málaga en 2012 -un hombre se llevó al bebé de su novia durante la visita y lo mató- o el de Bretón son intolerables".
El Principado de Asturias, la segunda comunidad autónoma tras Cataluña en la que más órdenes de protección se deniegan (un 57%), es el último ejemplo extremo de denuncia previa de maltrato y denegación de visitas. El asesinato de las dos hijas de la mujer que había puesto en manos de la Justicia el maltrato de su marido asciende a tres el número de menores muertos por sus padres en lo que va de año. Otros dos casos (uno en Madrid y otro en Cádiz) están en investigación, aunque tienen bastante hedor a violencia de género.
Son, hasta ahora, el final de una estadística impensable, cifras para letras como aquellas que, el pasado abril, le dedicó por teléfono a su ex mujer un hombre de Madrid antes de ahogar a dos niños: "No vas a volver a tus dos hijos". O aquel que, en julio de 2012 en Tenerife, llamó al telefonillo y le dijo a su ex esposa antes de estrellar el coche con su hijo dentro: "Asómate y mira".
En 2008, seis menores fueron asesinados, dos de ellos durante el periodo de las visitas. En 2009, dos, ambos durante la visita. En 2010, seis, tres de los cuales sin su madre delante. En 2011 y en 2012, ocho, seis de ellos en tiempo de visita. El año pasado, seis, cuatro de los cuales murieron durante las visitas. Y en lo que va de año, tres menores (quizá más otros dos, en investigación) han muerto, los tres muy lejos de la protección de su madre.
O sea, 31 pequeños asesinados en siete años, 20 de los cuales sin que muriera también la madre, lo que los especialistas consideran el colmo del maltrato hacia la mujer. "No hay mayor daño que dejar vivir a una mujer después de matar a sus hijos", dice Soledad Cazorla, Fiscal de Sala Delegada de Violencia sobre la Mujer, que lleva años luchando para que la lupa de la justicia esté atenta a esta violencia tan específica.
Cazorla, que sabe de decisiones jurídicas insólitas, no se cansa de alertar a quien quiere oírla: "Nos preocupan los altos índices de concesión de visitas a maltratadores con órdenes de protección para sus víctimas. Hay que saber cómo se controla ese asunto, qué efectos tiene una medida como esa, porque no es más que un evidente acto de control sobre la mujer. Y lo mismo pasa con las guardas y custodia. Los maltratadores maltratan a los hijos para maltratar a la mujer. Es la terrible expresión del te voy a dar donde más te duele".

El estereotipo social de que los padres nunca dañarán a sus hijos

Los números del Consejo General del Poder Judicial ilustran lo que Marisa Soleto, presidenta de la Fundación Mujeres, establece como "impulso del estereotipo social". "Los jueces no se creen que los menores estén en peligro, prima el derecho del padre frente a la protección del hijo. Y así alimentan el estereotipo social: un padre no puede hacer daño a su hijo. Hasta las mujeres lo creen. Por eso muchas de ellas mantienen la denuncia por maltrato, pero no quieren que el padre deje de ver a sus hijos. Esta violencia es tan específica que los poderes públicos deben estar absolutamente alerta siempre". Ya se lo advirtió a España el Comité de Naciones Unidas para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (Cedaw) cuando, en julio de este año, condenó a nuestro país por negligencia policial y judicial sobre Ángela Carreño. Su ex marido mató a la hija de Ángela durante una visita sin vigilancia y ella lo denunció ante las autoridades españolas. Once años después de aquellos hechos, la ONU_condena al Estado español por no proteger a Ángela ni a su hija, por no haber condenado al maltratador ni haber indemnizado a la madre por los daños causados.

 
http://www.elmundo.es/espana/2014/11/29/5478e158ca47415a6d8b4578.html

Cuando los hijos son arma y víctimas de la violencia machista

ESPANA Víctimas denuncian la instrumentalización de los menores para perpetuar las agresiones

Cuando los hijos son arma y víctimas de la violencia machista


ULISES
Actualizado: 27/11/2014 16:44 horas
Primer ejercicio de la tarde
-Nosotros nos cagamos en Dios
-Nosotros nos cagamos en Dios
-Nosotros nos cagamos en Dios
...
Y así hasta 100 veces escritas línea bajo línea sobre un folio.
Segundo encargo de la tarde
-Ahora vamos a pintar y colorear, Raúl. Yo te dibujo una Iglesia ardiendo y tú le das color con las témperas. Puedes dibujar también a curas y monjas ardiendo alrededor. Verás qué divertido.
-Vale, papá.
Este es el resumen de una clase de "antirreligión": El castigo que le impuso un padre a su hijo de siete años durante su turno de visitas después de que la madre del pequeño decidiese apuntarlo a clases de catequesis.
Un capítulo más de la instrumentalización del hijo por parte del padre para seguir perpetuando la violencia que sufre esta madre. El niño: arma y víctima de la "violencia más sutil, la más difícil de demostrar", según los expertos. Una realidad cada vez más presente, según alertan desde las asociaciones contra la violencia machista, "que necesita de una urgente solución".
"El objetivo es desacreditar a la madre como sea. A través de pautas de educación o acusarla de que la relación se rompió por su culpa. A veces, son amenazas a través de los hijos, intimidaciones -que pueden ser más o menos sutiles- sobre cumplir el régimen de custodia. Y en otras ocasiones, directamente persecuciones", analiza Rocío Peces, psicóloga de la Asociación Mujeres unidas contra el maltrato.

No sólo hacia la madre

Una violencia que no sólo apunta hacia la madre, sino también hacia el propio hijo o hija del agresor que se manifiesta en alteraciones emocionales, dificultad para comunicar sus emocionesproblemas de conductaalimentación o sueño y por supuesto -como pretende el padre- un desgaste entre la relación del pequeño con su madre.
Prueba de ello es lo que sufrió tan sólo 24 horas antes de reunirse con EL MUNDO Carmen L, quien relata que su hija adolescente "explotó" por la prohibición del padre de ver a su abuelo paterno: "Me enseñó información que había buscado en internet sobre tipos depistolas y métodos para quitarse la vida. Dice que no quiere vivir más con esta situación de tira y afloja de la que nos culpa a los dos".
Según relata, su hija hace varios meses que no puede visitar a su abuela porque su padre se lo tiene prohibido: O hace que la madrerenuncia a la custodia de la adolescente o no se ven. No le valen al agresor las medias tintas: "Para él o para él".
La psicóloga de Mujeres unidas contra el maltrato -donde ofrecen asesoría legal, psicológica y social- narra que desde su asociación encuentra tantos perfiles como mujeres; "algunas son más conscientes de que están utilizando a su hijo como instrumento para hacer daño y otras que simplemente vienen preguntando por qué actúa así mi ex marido" "Quieren comprender qué está pasando: por qué esa lucha, esa manipulación", explica.

'Muy complicado de demostrar'

Una manipulación que es "muy complicada de demostrar ante un juez", afirma la abogada especialista en la materia Marta Fresnillo. Según argumenta, si hay una violencia directa es "fácil demostrarlo", pero en este caso son "pequeños actos que independientemente ninguno son constitutivos de delito, pero cuando los relacionas todos suman el hecho de seguir teniendo el dominio de la mujer".
Son casos en los que una orden de protección que les prohíbe acercarse a ella no es suficiente ya que siguen teniendo un vínculo que es el niño, que "lo aprovechan para seguir agrediéndola". Por ello, Fresnillo denuncia que son "muy pocos jueces los suspenden las visitas, y la patria potestad casi inexistentes, por lo que la violencia se sigue ejerciendo. Y comprobar que todos los actos son una manipulación es muy complicado".
Ante esta situación, la abogada defiende que se debe "oír más al menor" en escenarios como los explicados, además de exigirinformes psicosociales realizados con mayor profundidad.
"No debe imperar como hasta ahora la idea de que jamás se debe suspender la relación de un padre con su hijo. Los jueces son muy reacios a suspenderlas. El menor es un bien superior y los jueces deberían sopesar más los informes porque quizá sea necesario suspenderla", sentencia.

miércoles, 13 de agosto de 2014

A la Presidenta de Violencia de Género del CGPJ

 Esta mañana (4/8/2014) he escuchado en la Ser a la Sra Carmona a propósito de la decisión de la ONU en la que condena al estado español por permanente negligencia judicial y policial producida en el asesinato de una niña de 7 años a manos del padre durante el régimen de visitas sin vigilancia, tras una lucha permanente de la madre (30 denuncias) para que el juez anulara dicho régimen. Y el CDAW además de fijar una indemnización para la madre, exige una revisión del caso y exhorta al estado español para que responda sobre las medidas que adopte teniendo en cuenta los antecedentes de malos tratos en la concesión de custodia en un plazo de seis meses.

 La respuesta de la Sra Carmona ha sido, con ánimo de ser generosa, al menos insuficiente. Es realmente descorazonador escuchar a tan alta magistratura decir que tenemos normas suficientes que se deben aplicar, que es importante coordinarse ¿? que jueces, fiscales y el personal encargado de estas cuestiones están especializados en violencia de género, que las/os menores son víctimas directas de esa violencia y finalmente que vamos avanzando. En fin, un pequeño compendio de lugares comunes. Y eso lo dice en una semana donde han asesinado a 4 mujeres por violencia de género, que han muerto ya 41 y varios menores.

 Sra Carmona, tuvimos normas y herramientas suficientes desde que el inolvidable ministro de Justicia en aquellos años, Francisco Fernandez Ordoñez, sacara adelante la ley de divorcio de 1982. Entonces era habitual que se contemplara el “interés superior del menor” y los juzgados lo aplicaban, si bien restringidamente, para suspender regímenes de visitas no sólo por maltrato sino incluso por impago de pensiones y hasta suspensiones de la patria potestad si el peligro era previsible, porque todo ello estaba bien regulado en el código civil. Esa ley de divorcio que los padres separados quemaban públicamente y en la que cada modificación ha ido en detrimento de la seguridad tanto económica como emocional de las/os menores sin que el derecho de familia haya sido alterado en lo sustancial, pero dando armas para interpretarlo sesgadamente.

 Y qué es lo que ha sucedido desde entonces? pues sencillamente que el patriarcado ha tomado cartas en el asunto y ha decidido que el maltrecho mito del “pater familia” se imponga de nuevo. Las mujeres y las/os menores deben ocupar el lugar que tenían asignado antes de la ley de divorcio. Para ello se emplean a fondo, se adopta por juzgados, forenses y otros organismos el SAP, esa especie de falso síndrome de alienación parental inventado por un suicida que propugnaba las relaciones sexuales de adultos familiares con menores, síndrome que ha sido reiteradamente desechado por la OMS por no ser científico, a la vez que no se reconoce el síndrome de indefensión aprendida que padecen las víctimas. Y con esta infame “filosofía” se crean los puntos de encuentro sin regulación ninguna, pero cuyos informes son prueba irrefutable para el juez, los equipos psicotécnicos en los juzgados de familia que sin investigación de campo, con una entrevista de 15 minutos en la que no ven a las/os menores, hacen sus dictámenes. Y la guinda ha sido la custodia compartida impuesta que, inconstitucionalmente por modificar una norma del código civil para lo que no tienen facultades, se ha venido legislando en más de una comunidad autónoma como es Aragón y C. Valenciana. Y ¡eso sí! el delito de impago de pensiones que nunca llega a estimarse.

 No Sra Carmona, quienes en el ejercicio de la abogacía hemos estado más de 30 años defendiendo mujeres sabemos bien que el retroceso es imparable. En los últimos 15 años he tenido ocasión de investigar precisamente la labor de los puntos de encuentro y equipos psicotécnicos y estoy en condiciones de afirmar que, ni tienen especialidad alguna en violencia de género, ni es requisito exigible para ejerces sus funciones.

 Desconozco de què coordinación habla vd porque nunca he podido comprobar que exista. Los hechos sin embargo son tozudos y se empeñan en demostrar que el avance es totalmente incierto. La realidad nos dice cada día que las víctimas de violencia de género son mujeres y menores, que se vulneran todos sus derechos fundamentales incluida la vida, que la valoración del riesgo que corren las víctimas es muy deficiente por falta de especialidad de quienes tienen esa tarea y que el hecho de la denuncia es inocuo en el mejor de los casos. Las casas de acogida, aquellas que no han cerrado con ocasión de la crisis, son inadecuadas (sólo funcionan las que ofrecen las asociaciones) que no tienen estadísticas del tiempo que soportan las mujeres en esos centros y cual es la causa, que sólo existe un centro de recuperación de víctimas de maltrato en este país, creado hace más de 25 años por Ana María Perez del Campo, del que se puede dar fe que lleva a cabo esa recuperación, en el que se aplica un serio método con profesionales excelentes, donde mujeres y menores siguen una terapia poderosa y donde no se producen deserciones ni muertes.

 Y todo esto es sólo un somero resumen de lo que sucede en nuestro país. El rapapolvo de la ONU debería ser un verdadero toque de atención a cuanto sucede, porque se trata de la vida de inocentes víctimas y su discurso Sria en ningún momento ha reflejado la alarma o al menos la preocupación y las medidas que es indispensable acometer si no queremos ser cómplices de esta barbarie.

Fdo. Emilia Caballero Álvarez

martes, 12 de agosto de 2014

La ONU condena a España por no proteger a una niña asesinada por su padre

"Este organismo de la ONU exige que se tomen medidas adecuadas y efectivas para que los antecedentes de violencia de género sean tenidos en cuanto al momento de estipular los derechos de custodia de modo que se ponga en peligro la seguridad de las víctimas de violencia de género, incluidos los hijos"

"Se le dice a España que debe proporcionar formación especializada a todo el personal especializado (jueces, trabajadores sociales, abogados de oficio..."

¿POR QUÉ SERÁ QUE EN ESPAÑA LA VIOLENCIA MACHISTA VA GANANDO TERRENO? ¿POR QUÉ SERÁ QUE ESTAMOS YENDO JUSTO EN LA DIRECCIÓN CONTRARIA A LO QUE RECOMIENDA LA ONU? ¿POR QUÉ EN ESPAÑA MADRES Y MENORES ESTÁN CADA VEZ MÁS DESPROTEGIDOS? ¿CÓMO PUEDE HABER EN LOS JUZGADOS ESPAÑOLES UNA CARENCIA DE FORMACIÓN ESPECÍFICA TAN BRUTAL?
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  • El Estado debe indemnizar a una madre que denunció 30 veces a su maltratador hace 11 años

El Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) ha condenado a España por no proteger a una mujer víctima de violencia de género y a su hija, de siete años, a la que el maltratador asesinó en 2003 en una de las visitas pautadas en el régimen de separación. La mujer, Ángela González, había denunciado a su exmarido en 30 ocasiones por amenazas y agresiones y se había opuesto a que viera sin supervisión a la niña. Pese a ello, el hombre mató a la pequeña Andrea y después se suicidó.

El CEDAW, que se ocupa del cumplimiento del tratado que prohíbe la discriminación de la mujer —que España ha firmado y ratificado—, ha emitido un dictamen vinculante en el que indica que la Administración española debe indemnizar “de manera proporcional” a Ángela y expone que el Estado español actuó de manera negligente: no las protegió ni a ella ni a su hija; tampoco la indemnizaron por el daño irreparable sufrido. Es la primera vez que un organismo internacional falla contra España por un caso de violencia de género. Y el dictamen ha sido unánime: los 36 miembros del comité han estado de acuerdo. “La condena es contundente. El CEDAW dice claramente que las negligencias de la Administración de Justicia llevaron a la muerte de Andrea; también que la Administración maltrató a Ángela al no reconocer la negligencia cometida”, apunta Viviana Waisman, directora de Women’s Link Worldwide, la organización que ha llevado el caso hasta la ONU.

Ángela González había huido de su casa en 1999 con su hija de tres años. Llevaba sufriendo malos tratos desde que se quedó embarazada, cuando denunció por primera vez a su marido. Pese a irse, las agresiones siguieron. En el proceso de divorcio, el juez concedió al padre un régimen de visitas tutelado. Pero dos años después, sin atender la recomendación del equipo de servicios sociales que supervisaba esos encuentros, el juez aceptó un recurso del hombre y permitió que viera a la niña a solas. Una docena de vistas más tarde, el hombre la mató de tres disparos en Arroyomolinos (Madrid).

Tras lo ocurrido, Ángela denunció que la Administración, a la que había alertado, no había protegido a su hija. Perdió en todas las instancias. Entonces, ella y sus abogadas decidieron acudir al CEDAW. Su objetivo, explica la abogada Paloma Soria, de Women's Link, es que el dictamen vinculante sirva también de pauta para que otros países implementen su legislación en materia de violencia de género. "Servirá de guía para dotar de mayor protección a los menores, para que su derecho prevalezca frente a todo, porque la falta de protección a los menores es algo común en todo el mundo", dice Soria.

La directora del Instituto de la Mujer, Carmen Plaza, ha admitido este lunes que “no se dio la protección que hubiese podido prevenir esta muerte”, aunque recordó que desde entonces España “ha evolucionado mucho”, sobre todo gracias a la Ley contra la Violencia de Género de 2004.
La Administración tiene ahora seis meses para abrir un procedimiento sobre el caso, determinar la indemnización y también para difundir el dictamen “a todos los públicos relevantes”, indica la CEDAW. La resolución, además, recomienda a España que todos los jueces y personal judicial sigan cursos para evitar los estereotipos de género. Estos, indica Waisman, más la idea de que para los niños siempre es mejor conservar la relación con el padre, aunque sea un maltratador, provocan situaciones como la de Ángela. Esa indicación, en la que se le dice a España que debe proporcionar formación especializada a todo el personal especializado (jueces, trabajadores sociales, abogados de oficio...), es uno de los puntos fundamentales del dictamen del CEDAW.

Según el Consejo General del Poder Judicial, los jueces solo dictaminan la suspensión del régimen de visitas en el 3% de los casos de violencia de género. “Esto demuestra que en la práctica persisten los estereotipos y la misma falta de credibilidad en la madre que propiciaron aquel crimen. Hay que derribar la idea de que un maltratador no es obligatoriamente un mal padre: lo es desde el momento que hace daño a la madre. Y acabar también con la idea de que las madres utilizan las denuncias por violencia para sacar beneficios en los divorcios o quitar la custodia a los padres”, subraya Miguel Lorente, ex delegado del Gobierno para la Violencia de Género. Varios colectivos, como la Asociación de Mujeres Juristas Themis y la Federación de Mujeres Progresistas, insistieron ayer en esto, y pidieron al Gobierno medidas para que los jueces restrinjan o prohíban, de manera obligatoria y no potestativa, los regímenes de visita de los acusados y condenados por violencia de género.
Como respuesta, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad recordó que está impulsando nuevos mecanismos para proteger a los menores en estos casos, como la norma que obligará a los jueces a establecer medidas cautelares de oficio. No obstante, explica un portavoz, “los jueces son los que tienen la última palabra; la ley solo puede marcar un camino que ayude a llegar a la sentencia más adecuada”.

martes, 8 de abril de 2014

Otro duro golpe contra el bienestar del menor: El TSJA dice que no es preciso ser un padre perfecto para lograr la custodia compartida


Tribunales

  Marta Garú. Zaragoza|Actualizada 07/04/2014 a las 14:36  1 Comentarios

Revoca un fallo de la Audiencia que negó la petición al progenitor porque, aunque se llevaba bien con su hijo, no conocía todas sus rutinas.

El Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha revocado una sentencia de la Audiencia Provincial de Zaragoza que negó a un padre la custodia compartida porque, aunque la relación con su hijo era buena y la aptitud del progenitor, también, este no conocía "pautas y rutinas cotidianas acordes a la edad del niño", presentaba un "estilo educativo indefinido" y precisaba "implicarse más activamente" como "paso previo necesario" a compartir la custodia con su exmujer.

El fallo de la Sala de lo Civil y Penal del TSJA señala que, partiendo de la aptitud, interés y capacidad de los progenitores y de la buena relación con el padre, la "posible alteración de la vida y costumbres de un menor por la adopción de una custodia compartida no justifican, por sí solas, el mantenimiento del régimen individual".

Explica que para juzgar si los cambios que se producen en la vida de los niños cuando se modifica la relación de sus padres pueden ser "razonablemente" asumidos por ellos, lo relevante será "comprobar los efectos de tales cambios". "En otro caso –dice el tribunal– se convierte la estabilidad en principio rector del interés del menor y ello no está así contemplado ni en nuestra legislación ni en nuestra jurisprudencia".
Los magistrados recuerdan que tanto el Juzgado dePrimera Instancia número 16 (que fue el que otorgó, a petición del padre, la custodia compartida de un mes con cada progenitor) como la Sección Segunda de la Audiencia (que la revocó) se apoyaron en el mismo informe psicológico para alcanzar conclusiones contrarias.

"Buena vinculación con ambos"
Ese estudio reconocía la "buena relación" del niño con su padre,"alcanzada a partir de las visitas establecidas judicialmente", y la "buena vinculación afectiva con ambos progenitores". De estos afirmaba que "ambos" reunían "buenas condiciones y recursos personales para afrontar la crianza de su hijo de forma satisfactoria". Sobre la opinión del menor (actualmente de 7 años), la psicóloga del juzgado señalaba:"Va muy contento con su padre y vuelve satisfecho y deseando volver a estar con él". 

Sin embargo, añadía un "inconveniente" respecto al progenitor y es que transmitía "desconocimiento" de "pautas y rutinas cotidianas acordes con la edad de su hijo". Por eso, recomendaba una implicación más activa antes de pasar del régimen de visitas de fines de semana y vacaciones a vivir un mes con cada uno de los padres. Estas precisiones de los psicólogos fueron las que llevaron a la Audiencia a decidir "no introducir" cambios sensibles en el menor que puedan afectar a su estabilidad y a mantener el sistema de custodia individual.

El fiscal, que apoyó la petición de custodia compartida efectuada por la letrada Xenia Cabello, del despacho de Javier Notivoli, y su recurso de casación, expresaba de manera gráfica y así lo recoge la sentencia que:"Parece que el informe psicológico busca padres (varones) perfectos e ideales que después de la ruptura matrimonial ya sean conocedores de todas las técnicas educativas del progenitor perfecto, sin valorar las necesidades afectivas del hijo, del propio padre y de la igualdad en las relaciones parentales".

"El punto de partida no ha de ser el mantenimiento de la vida cotidiana del menor, aunque se encuentre perfectamente adaptado a la vida anterior, sino la facultad que el legislador ha otorgado al progenitor no custodio para incorporarse a la guarda y atención del hijo mediante la custodia compartida", cita el TSJA citando su propia jurisprudencia en esta materia de Derecho Foral Aragonés.

La sentencia ha sido dictada por el presidente del tribunal, Fernando Zubiri, y los magistrados Luis Ignacio Pastor e Ignacio Martínez, mientras que Javier Seoane y Carmen Samanes han anunciado un voto particular. 

martes, 18 de marzo de 2014

¿Cuándo deja un menor de sufrir violencia de género?

Cada vez es más evidente la necesidad de otro modelo de masculinidad. Un modelo basado en los afectos, las emociones… en la sostenibilidad de la vida y, no sólo, en cubrir las necesidades básicas y “ser el cabeza de familia”. Desde esta visión, creo que el modelo tradicional de paternidad hace mucho daño, tanto a los y las menores como a sus propios padres y madres.

Es un modelo cruel que no debe perdurar, pero es el predominante. Cada vez que me hablan de custodias compartidas me rechinan los dientes. ¿Compartidas? Si una persona no se ha ocupado de su hija o hijo desde su nacimiento ¿por qué quiere, en el divorcio, la custodia compartida? Aquí, realmente no hay género, me da igual si es madre o padre. Si no te has ocupado de tu hija o hijo, no entiendo por qué quieres su custodia. Si tu forma de educar se ha centrado en cubrir sus necesidades materiales dejando de lado el resto de componentes que implica la educación de un niño o niña, ¿el divorcio va a ser el punto que haga que ahora sí te impliques en la educación de tu hijo o hija?

Si miro las estadísticas, me dicen que las madres cumplimos nuestro rol de maternidad tal y como dictó el siglo XIX (este modelo también me da  miedo) y, que son los padres los más tendentes a ocupar el rol de “sustentadores” del hogar. Es evidente que, desde la infancia, las personas necesitamos no sólo alimentos, una casa… sino de aceptación, reconocimiento, afecto, unos valores… De ahí, mi reclamo de otro tipo de paternidad y maternidad.
 
A mí, la custodia compartida me da pánico. Son muchas las razones. Imaginaos: yo no me llevo bien con mi expareja y puedo utilizar a mi hija o hijo para el control  y la coacción de mi ex. Esto se vive día sí y día también en los casos de violencia de género cuando en un juzgado se dicta la custodia compartida.
 


Menores utilizados/as como parte de la violencia de género por parte de los maltratadoresPongámonos en el caso en el que el padre tiene una sentencia en firme como maltratador. Es decir, el padre maltrata física y/o psicológicamente a la madre. Afortunadamente, no maltrata al o la menor de forma directa; aunque no es difícil imaginar que ese o esa menor vive los efectos de esa violencia: puede verlo, vive sus consecuencias, vive un estrés emocional continuo, etc. Si en ese caso hubiera custodia compartida, ¿os resulta difícil imaginar a ese o esa menor siendo utilizado/a para seguir ejerciendo violencia contra su madre? Y, entonces, ¿cuándo deja de sufrir violencia en sus carnes?